Entrevista a William Gibson
Antier platiqué 7 u 8 minutos con Vinton Cerf. Hablamos de ciencia ficción y de bioinformática, además de su entusiasmo creciente por las aplicaciones en el futuro de su trabajo alrededor de los protocolos de comunicación interplanetaria.
Lo que sentí y lo que pensé durante esos minutos no lo había sentido desde hace diez años, cuando era Editor Asociado y todólogo en la revista Sputnik Cultura Digital. En Mayo del 99 escribí y publiqué en la revista una entrevista que le hice a William Gibson durante su visita a una de las primeras ediciones del Festival del Centro Histórico de la Ciudad de México, o por lo menos una de las primeras que recuerdo.
Cuando fundamos Sputnik un año antes (en 1998), escribí el artículo central para explicar qué diablos quería decir “Cultura Digital” y comencé mi texto con una referencia a “Neuromancer”, un libro que me cambió la vida. Muchos libros y lecturas han pasado desde entonces, pero quizá de nuevo, por muchas razones, ahora es el libro de Baricco, “Los Bárbaros” el que me ha rascado hasta lo más profundo mi mente y mi consciencia como seguidor de la cultura y los efectos de la tecnología en ella y en nosotros.
Por eso hoy que tengo tiempo -ay wey-, me animo a postear esa entrevista aquí, tal cual se publicó, para llamar (espero yo en menos de diez años) otra plática similar, con algún otro de mis carnales preferidos… (Qué tal una plática con Leonard Cohen?)
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EL FUTURO: AQUELLA POESIA DEL PRESENTE
En el número uno de la revista Sputnik (junio, 1998), se publicó un artículo central que explicaba lo que por estos lares entendemos por “Cultura Digital”. Aquellas líneas fueron un intento por presentar, lacónicamente, en qué consiste la médula y sustancia de Sputnik como un concepto editorial diferente, a través del cual se podría entender el fenómeno tecnológico más allá de la tecnología misma, comprender los profundos efectos que la Revolución Digital está provocando en nuestra identidad como seres humanos individuales y finalmente, la enorme responsabilidad que recae sobre la sociedad mexicana para hacer algo con eso.
La segunda palabra con la que comienza ese primer artículo es “William”; la tercera es “Gibson”. El resto de aquel primer enunciado hace referencia a su novela “Neuromancer” de 1984 y al término “Ciberespacio”. Se decía algo así como que nadie imaginó en ese tiempo que aquella palabra recién acuñada por este escritor norteamericano nacido el 17 de marzo de 1948 en Carolina del Sur, fuera diez o quince años después de su novela, una de las proezas lingüísticas más populares de fin de siglo y todo un icono representativo del comienzo de una era.
Con “Neuromacer”, Gibson inauguró una nueva corriente dentro del género de ciencia ficción: el “Cyberpunk”; una oscura visión literaria del futuro, permeada por la decadencia urbana y la tecnología. Sin embargo, y con el paso de los años, esta nueva forma de ver el mundo saltó de las páginas a lo tangible y apareció en diversas formas en las grandes ciudades, en la cosmogonía posmoderna y en el Ciberespacio o La Matrix, como se llama en su obra a la enorme red que hace posible una realidad paralela y virtual. A pesar de que podría decirse que el Cyberpunk como género literario está prácticamente muerto, las ideas de William Gibson (y otros autores como Bruce Sterling, Rudy Rucker y John Brunner) se han materializado en distintos contextos de la realidad cotidiana.
Esa es la importancia histórica y la trascendencia literaria de la que William Gibson ya no puede desprenderse; y estas son sólo algunas líneas que desean plasmar lo insuficiente (en tiempo y espacio) que fue para nosotros hacerle apenas unas cuantas preguntas al futurista, más que al escritor; éste es el reporte de una pequeña charla más que con el autor de ciencia ficción, con el juglar profético que jugó mediante la fantasía y el lenguaje, con las ciudades y el hombre venideros.
Quien haya oído alguna vez de Julio Verne, podrá entonces darse una idea de lo que será para las siguientes generaciones alguien como William Gibson. El mérito literario no nos corresponde a nosotros juzgarlo, ni tampoco seguirlo enfatizando, ya que es irreductible. Dicen por ahí que es muy fácil hablar y jugar románticamente con el futuro, porque no habrá memoria humana que te condene si tus predicciones fueron erróneas; en cambio si las profecías que hiciste se volvieron realidad, entonces serás aclamado por el resto de tus días con el adjetivo precedente de “visionario”. No es el objetivo aquí, discutir si éste es el caso de Julio Verne o aquel el de William Gibson. Lo que sí es cierto es que la diferencia entre la ciencia ficción “tradicional” y lo que autores como Verne y Gibson escribieron tiene que ver precísamente con la mente del autor. La mente del escritor de ciencia ficción retoma sólo algunos elementos exteriores para construir una historia imaginada acerca de lo que podría suceder en el futuro. Mentes como la de Verne o la de Gibson al contrario, parten desde afuera, desde lo que es el mundo verdaderamente para entonces atreverse a imaginar y a escribir acaso poéticamente, de lo inevitable: el presente.
¿QUE ES PARA WILLIAM GIBSON EL CIBERESPACIO?
Me gusta pensar en el Ciberespacio como una totalidad obituaria, en la cual desarrollamos o tenemos esta nueva realidad y existencia digitales. Un lugar paralelo en el que se desarrolla un constante movimiento. Un infinito “Ahora” digital. Mucho de lo que hacemos en la actualidad sucede solo digital o electrónicamente. Un ejemplo muy sencillo es todo lo relacionado a los trámites bancarios, al cambio y al flujo monetario. El Ciberespacio es simplemente el nombre que le hemos puesto a una esfera única de nuestra vida, donde aspectos físicos de la realidad como la geografía o la temporalidad dejan de existir. Creo que es conveniente tener ciertas expresiones que nos permitan apropiarnos (desde un contexto a partir del espacio) de algo que nos haga más fácil visualizar la relación que tenemos con el mundo virtual que también nos rodea. Lo hemos necesitado siempre.
EL HOMBRE HA NECESITADO PONERLE NOMBRE A LAS COSAS DESDE TIEMPOS INMEMORIALES. DE ACUERDO. ¿PODRIA HABLARSE DE UNA NECESIDAD A PRIORI, DE ESTE “AHORA” DIGITAL LLAMADO CIBERESPACIO?
Bueno, la comunicación es una tendencia y una necesidad a priori del Ser Humano. Esto de alguna manera, con o sin transistores, siginifica “estar conectado”. Ahora bien, hablando de una interconectividad digital; ésta parecería ser también una ramificación de la necesidad natural humana a comunicarse, es decir, de “estar conectado”. Sí creo que la interconectividad y la relación del mundo y de los otros que permite el Ciberespacio es algo que nuestra naturaleza humana estaba esperando, sólo que por cuestiones obviamente tecnológicas no habíamos podido presenciar. Es evidente que esto está afectando nuestra cultura en todas direcciones. Está provocando que de verdad el ser humano se encuentre de pronto en dimensiones y circunstancias que no había tenido jamás.
¿CREES QUE EL “FORMATO” O LA ESTRUCTURA DEMOCRATICA ACTUAL DE INTERNET ES UNA ENTIDAD COMPARABLE A LA MATRIX?
Bueno, no realmente. Creo que estamos en camino a algo parecido a La Matrix. No tengo mucha idea de cómo será realmente. Sólo sé que todos estarán usándola para todo tipo de aplicaciones. Y algo de lo que nos hemos dado cuenta sólo parcialmente es, como dices, que esto será tremendamente democrático. Casi caótico. Sería algo que quizá tendríamos que detenernos a pensar un poco. Pienso que el advenimiento, la evolución y el impresionante crecimiento de Internet es uno de los sucesos sin precedentes más fascinantes en la historia humana de este siglo. Sospecho que lo que estamos viendo, como es el desarrollo de las miles de comunidades virtuales en “este” Internet, es algo tan importante como el nacimiento de las ciudades en tiempos pasados. Las posibilidades son igualmente infinitas en ambas realidades y momentos históricos. Estamos siendo testigos de la conformación de una nueva y entera civilización dentro de las redes. Hoy la gente usa Internet para la gama más increíble de banalidades y propósitos que nos otorgan un beneficio tangible. Mañana, la red será un lugar para prácticamente realizar todo lo que se nos pueda ocurrir hacer. Mientras que las grandes empresas y monopolios están ofreciéndonos más que “la carretera de la información” un “centro comercial de la información”, donde quieren que paguemos por cada bit que bajamos. Creo que el futuro de Internet está más dirigido a mantener este modelo democrático de crecimiento con el que empezó desde los inicios. No le veo mucho futuro a Internet desde un punto de vista netamente comercial.
LOS MOVIMIENTOS TECNOLÓGICOS QUE ESTÁN OCURRIENDO CON GRAN RAPIDEZ EN EL MUNDO, TIENEN UN EFECTO DIFERENTE EN LUGARES COMO LATINOAMERICA. ES DECIR, NOSOTROS NO TENEMOS UN MEDIA LAB, NO TENEMOS ACCESO AL FUTURO CON LA MISMA PRONTITUD QUE ESTADOS UNIDOS. CONTEXTUALIZANDO EL FENOMENO, ¿PODRIA DECIRSE QUE ESO QUE LLAMAMOS “GLOBALIZACIÓN” O “REVOLUCIÓN DIGITAL” TIENE SUS BEMOLES?
Norteamérica ha tenido acceso a su futuro bastante pronto, pero también encontrará su decadencia demasiado rápido, creo yo. La tendencia de arquitectura de software y todo eso por ejemplo, no tiene nada que ver con si tienes o no un Media Lab. El futuro no es corporativamente jerárquico. La realidad o los efectos que se viven en diferentes partes de la Tierra también están cambiando en dimensiones tremendas. Culturalmente, el trabajo está por transformarse de manera impresionante. La Globalización, o lo que queremos entender como tal, no es producto de la intención capitalista y neoliberal de las grandes empresas del mundo, es una tendencia que necesitan las estructuras actuales para seguir sobreviviendo. Es una tendencia casi inconsciente. Es natural convertirse en global. Más que modelos económicos o empresariales, creo que lo global no es un concepto unívoco u homogéneo; globalización tiene que ver más con la necesidad de “interconectividad” de la que hablábamos hace un momento.
¿ACASO SERA QUE TODO ESTO SE NOS HA SALIDO DE LAS MANOS COMO MUCHOS DICEN?
No estoy seguro de que el control alrededor del cambio global podamos tenerlo. Es decir, no podemos controlar por ejemplo, que haya un cambio socioeconómico pero que la estructura socio-sexual se mantenga como está porque así es como nos conviene moralmente. No es posible. el cambio, venga o no de los sucesos tecnológicos, de alguna manera afecta absolutamente todos los estratos de la infraestructura cultural humana. Aquí nos tocó vivir y sólo nos queda adaptar responsablemente “eso” que nunca ha estado en nuestras manos. De hecho creo que muchos de los más importantes y profundos cambios culturales que han sido resultado de la innovación tecnológica, se baaron completamente en lo no-intencional. Esto quiere decir que el cambio tecnológico en sí, está basado igualmente en lo no-intencional. No puede haber mucho control cuando no hay intención de por medio.
ME LLAMO LA ATENCION ESO DE “ADAPTAR RESPONSABLEMENTE ESO QUE NUNCA HA ESTADO EN NUESTRAS MANOS”. ¿QUE ME DICES AL RESPECTO DEL BIEN Y DEL MAL? MUCHOS ARGUMENTOS APOCALIPTICOS SE DEDICAN A ENFATIZAR “LAS MALDADES” QUE NOS HA TRAIDO LA TECNOLOGIA. ¿NO ES UNA HERRAMIENTA SOLAMENTE?
Yo creo que sí. La gente no entiende que la tecnología es moralmente neutral hasta que se aplica o usa. Mientras tanto y en mi opinión, es simplemente fascinante. Es decir, los cambios que la tecnología ha provocado sobre nosotros, no son más que los cambios que ha hecho el hombre sobre sí mismo. No deberíamos perder de vista que el crecimiento exponencial de lo que comezamos tiene una velocidad tremenda y la responsabilidad es mayor y exige cada vez más de nosotros. La tecnología se convierte en una entidad buena o mala en el momento en que la utilizamos para bien o para mal. Esto es algo muy importante que todos deberíamos tener en mente.
EL TIEMPO SE ME ACABA Y NO HE PREGUNTADO ALGO QUE QUIZA TODA LA GENTE NO ME PERDONARIA SI NO LO HAGO. ¿QUE ES LO QUE VE WILLIAM GIBSON EN ESA NEBULOSA DE LA QUE A VECES ESCRIBE Y QUE LLAMAMOS “FUTURO”?
Es chistoso… ni siquiera me considero a mi mismo como un futurista. Más bien pienso en William Gibson como alguien que hace un análisis poético del presente. El futuro para mi es más bien un concepto completamente histórico. De hecho, es bastante curioso que esta tarde vaya a dar una conferencia acerca de esto, pero nadie puede explicar el futuro en términos de vida o tiempo planos. El futuro no está a tres años de distancia o a cien. No lo sé. Es difícil de explicar, pero creo que el futuro es ahora mismo, e irónicamente, al mismo tiempo es completamente imposible saber con precisión qué es lo que va a suceder un instante después. no estoy seguro si poder averiguar el futuro sería algo divertido. El futuro es una responsabilidad que nos compete a todos configurar… o imaginar, ¿por qué no?, para mantener nuestra especie. Esto se nos olvida con frecuencia. Siempre ha sido así.
Y HABLANDO DE NUESTRA ESPECIE… VAYA QUE HA CAMBIADO EL SER HUMANO ULTIMAMENTE ¿NO LO CREES ASI?
Bueno, sí y no. No, porque creo que la naturaleza más profunda y la esencia de lo que significa “ser humano” está intacta. Sin embargo, creo que muy pronto aparecerá con claridad un panorama en el cual tendremos la oportunidad de configurar nosotros mismos nuestro propio escenario evolutivo. En ese sentido, sí nos estamos convirtiendo en algo diferente, en poshumanos. Nuestras máquinas somos nosotros ahora mismo. Esto no debe entristecernos o asustarnos; al contrario, es un gran reto y creo que por primera vez se está dando lugar una transformación de tal profundidad en la naturaleza humana. Pareceque el drama de la dicotomía entre lo humano y lo no humano está por fin desvaneciéndose gracias a este paradigma extropiano: “Toys Are Us”.
Mario Valle Reyes. Ciudad de México, Sputnik #9 Mayo de 1999
Nicholas Negroponte en 1984 - Shut up and Listen Steve Jobs!



















